Desde la localidad de Engativá, RAIT Comunicaciones reafirma su compromiso con la defensa de los derechos humanos de las mujeres, desarrollando procesos de incidencia política a través del arte y la cultura desde la Casa de Igualdad y Oportunidades para las Mujeres, ubicada en el barrio Normandía.
Incidencia política desde el arte y la cultura en defensa de los derechos de las mujeres desde la Casa de Igualdad y Oportunidades para las Mujeres en el Barrio Normandía, en la localidad de Engativá el 25 de octubre de 2017
En el marco de este proceso, y con la convicción profunda de que el arte es una herramienta transformadora de conciencias y conductas, la dirección de RAIT Comunicaciones impulsó y fundó el Grupo de Teatro Luz De Luna, un espacio creativo y político que nace con el objetivo de visibilizar los derechos priorizados de las mujeres mediante el lenguaje escénico.
El teatro se consolidó como una estrategia pedagógica y comunitaria para cuestionar prácticas normalizadas de discriminación, violencias basadas en género y estereotipos impuestos, promoviendo reflexiones colectivas sobre la dignidad, la equidad y la justicia social. A través de las puestas en escena, las mujeres lograron narrar sus propias historias, denunciar realidades invisibilizadas y fortalecer procesos de empoderamiento individual y colectivo.

Desde la Casa de Igualdad y Oportunidades para las Mujeres, el trabajo artístico del Grupo de Teatro Luz De Luna se proyectó como un acto político: llevar la defensa de los derechos humanos a escenarios comunitarios, culturales y barriales, acercando el mensaje a la ciudadanía de manera sensible, directa y transformadora.
RAIT Comunicaciones destaca que este proceso reafirma la importancia del arte y la cultura como herramientas de cambio social, capaces de generar conciencia, movilizar pensamientos y aportar a la construcción de una sociedad más equitativa, donde las mujeres sean reconocidas como sujetas de derechos y protagonistas de la transformación territorial.
Desde Engativá, seguimos creyendo que la palabra, el cuerpo y la escena también son territorio de lucha y esperanza
